ALCORAC

SALVADOR NAVARRO 

revista alcorac, salvador navarro

 

 

 

                                          

Dirigida a la Escuela de:

                    Mallorca

                    Las Palmas

                                          Circular nº 11 , año XII

                                         Bunyola, 1º de Noviembre de 2.006.

VIDA DE SAN PABLO.-

Llegó a Cesárea a principios de otoño  - Septiembre u Octubre -  del año 60, el nuevo Gobernador Porcius Festo. Hijo de una tradicional familia senatorial de Músculos,  miembro de la mejor familia aristócrata romana, tenía fama de ser amigo de la justicia y del deber.

Después de una permanencia de tres días en Cesárea, fue a Jerusalén a fin de entrar en contacto con las autoridades judaicas y solucionar problemas pendientes.

Allí se reunieron las cabezas del Sanedrín, bajo la presidencia del Sumo Sacerdote Ismael-ben-Fabi, instituido por Herodes Agripa II. Ya en ese tiempo se había tornado venal el supremo cargo religioso en Israel, adquiriéndose el Pontificado a peso de oro – en una especie de subasta.

Los dos años pasados no habían extinguido el odio de los judíos contra Pablo; tanto era así, que aprovecharon la oportunidad y solicitaron del nuevo Gobernador que les mandara el preso a Jerusalén. Habían proyectado matar al apóstol entre Cesárea y Jerusalén, y de esta vez nadie les frutaría el intento.

Festo, ya había tenido ocasión para examinar en Cesárea las actas del proceso de Pablo y motivo también para verificar la actitud odiosa y vil de los jefes espirituales de Israel. Todavía bisoño en cuestiones religiosas judías, conocía el derecho romano y la justicia humana, y denegó el pedido del Sanedrín. Lacónicamente les hizo ver que no convenía jugar con la vida de un preso; que los quejosos fuesen a tener con él en Cesárea y compareciesen ante el tribunal.

Después de diez días tuvo Pablo que someterse una vez más al ominoso protocolo procesal, en la ciudad residencial del Gobernador. Allí también estaban sus acusadores, con los puños cerrados, crujiendo los dientes, vomitando imprecaciones contra el “renegado”.

Festo se sentía cada vez más enojado de la actitud indigna de los señores del Sanedrín.

Pablo rebatió tranquilamente las gratuitas acusaciones y tornaba a señalar: “En nada falté contra la ley judía, ni contra el Templo, ni contra el César.”

De una cosa se convenció finalmente el Gobernador: que el proceso era antes competencia de un tribunal religioso que del civil. Por lo que se dirigió a Pablo y le preguntó: “¿Quieres subir a Jerusalén y ser juzgado por estas cosas?”

La ley no le permitía transferir a un ciudadano romano de una instancia civil a un tribunal religioso, sin el consentimiento del reo.

Con esta pregunta, Pablo se vio frente a un gran problema. Festo tenía razón: la cuestión era de carácter religioso y Pablo no admitía la autoridad profana en materia religiosa. Por otro lado, su caso entendía con el foro civil, una vez que los judíos le acusaban de enseñar una nueva religión, no autorizada por las leyes del Imperio. En cuanto a la parte religiosa, Pablo se desligaba definitivamente del Sanedrín y de la competencia judicial del mismo; la propia sinagoga lo había expulsado de su seno, como renegado y desertor. Sobre la verdad del Evangelio que Pablo enseñaba por orden divina, sólo el propio Dios podía resolver; sólo él era instancia competente: jamás el apóstol sujetaría su Evangelio y su consciencia al criterio de la sinagoga, así como Cristo no pediría al Sanedrín la ratificación de su doctrina.

Liquidado el lado religioso, faltaba solamente el aspecto político. Pero como Festus declinase ser Juez en el proceso de Pablo, insistiendo fuese a ser juzgado en Jerusalén, el apóstol se vio obligado a excluir la competencia del Gobernador. Y lo hizo, lanzando su famosa apelación al César.

Tomado de una gran seriedad, replicó Pablo con energía a Festo:

“Estoy ante el Tribunal del César, aquí es donde he de ser juzgado. Ningún mal hice a los judíos, como bien sabes. Si falté, si cometí crimen digno de muerte, no rechazo morir. Pero si son sin fundamentos las acusaciones que esos me levantan, nadie puede entregarme a manos de ellos.”

Después, mirando al Gobernador y levantando la mano derecha, exclamó:

“¡Caesarem appello! – Apelo al César!”

Palabra mágica ante la cual enmudecían todos los Tribunales del mundo.

Era derecho de todo ciudadano romano apelar al Tribunal Supremo en Roma, y esto era desde Augusto, antes de la sentencia de otra instancia inferior y durante el litigio del proceso. La apelación suspendía todo y cualquier procedimiento de demanda, excluyendo tanto la condenación como la absolución del reo.

Los judíos quedaron perplejos.

Festo respiró, aliviado. Estaba libre del ominoso proceso. Después de conferenciar brevemente con sus consejeros públicos, firmó y sentenció el resultado:

“Caesarem appellasti – ad Caesarem ibis! “Al César apelastes – para el César irás!”

¡Los dados cayeron! Para el destino ulterior de Pablo fue decisivo este día en Cesárea y esta invocación de la suprema autoridad judicial del Imperio Romano.

Pablo, definitivamente, separado de su pueblo y entregado a los gentiles . . .

Y el Tribunal del César va a declarar inocente al mayor apóstol del Evangelio, declarado culpable por la Sinagoga.

Pablo había invocado a la Corte Suprema y Festo era obligado a mandarlo a Roma.

Pero se veía en una gran dificultad: tenía que acompañar una remesa de presos con una carta dando explicaciones sobre la razón jurídica del caso y no sabía qué escribir a su superior jerárquico sobre el caso de Pablo.

De esa embarazosa situación lo sacó Herodes Agripa II, rey de Palestina Septentrional que, pocos días después de la toma de posesión del nuevo Gobernador, vino a hacerle una visita de protocolo, en compañía de su hermana Berenice. Visita de protocolo y también de amistad, porque la nominación de Festo era en gran parte debida a las diligencias que Agripa hiciera en la capital del Imperio, donde gozaba de notable prestigio. Judío de origen y romano por educación, estaba en buenas condiciones de dar al novel Gobernador un consejo sensato y competente. Roma usaba para estos señores de pequeños estados de una política de prudente tolerancia, concediéndoles ciertos derechos para mantenerlos sujetos al cetro imperial y afectos a la causa del César. En las monedas que Agripa mandaba a acuñar se veía la efigie con la inscripción: “Philocaesar (amigo de César) o: Philoromaios (amigo de los romanos). Por motivos políticos hacían estudios especiales sobre la religión mosaica y eran autoridades en la materia. Era el representante clásico del judaísmo elegante y liberal de la época. Tenía ingerencias en la elección del Sumo Sacerdote y ocupaba el rentable cargo de fiscal de los tesoros del templo. Por todas partes llevaba consigo a su hermosa hermana Berenice, la cual había escapado de su esposo Polemón, magnate de Cilicia, y desde entonces vivían los dos como reyes consortes, lo que dio paso a muchos rumores ambiguos.

Continuará en la Circular de Diciembre.

 

 

 

 

LA REALIDAD OCULTA.-

En lugar de imponer nuestra voluntad sobre la naturaleza sacrificándola a la explotación, debemos intentar descubrir las cualidades inherentes a cada lugar concreto para propiciar su desarrollo. La vida humana no debería crecer cuantitativamente con la conquista de la naturaleza, sino cualitativamente en cooperación con ella. Pero la humanidad se encuentra actualmente entregada a una política de conquista. Aunque se ha afirmado que el dominio de la naturaleza por parte del hombre tuvo su origen en la tradición judeo-cristiana, lo cierto es que, a través de la evolución de las herramientas, puede seguirse el rastro de esta actitud hasta la prehistoria.

Es probable que las primeras herramientas que el hombre utilizó fueran piedras agudas, conchas o dientes de animales, objetos todos ellos que de por sí poseen bordes cortantes y que fueron seleccionados más que modelados a propósito. Las piedras naturales utilizadas como herramientas, todavía juegan un papel importante en la vida de algunos aborígenes australianos y algunos otros pueblos que conservan una forma primitiva de vida.

Los primeros objetos producidos por mano humana se obtuvieron probablemente desconchando el pedernal. Las escamas debieron utilizarse como raspadores y el núcleo de la piedra como hacha. El continuo refinamiento de las técnicas y una mejor elección de los materiales llevaron progresivamente a lo largo de cientos de miles de años hasta las eficaces herramientas del Neolítico. Ahora bien, a pesar de su diseño y adornos, las herramientas de fines del Neolítico, seguían aprovechando las características propias de la materia prima. Aún relacionaban el hombre con la naturaleza.

Tras un millón de años de experiencias con la piedra, el hombre comenzó a trabajar el bronce y el hierro. En este caso, las características morfológicas de la materia prima ya no tenían nada que ver con la forma y el uso de las herramientas; sólo importaban las características físicas en el proceso de la forja. El hombre entraba en la era de la tecnología y daba un gran paso hacia su segregación de la naturaleza.

La tecnología proporciona al hombre un inmenso poder sobre el Cosmos, pero en su forma actual le priva al mismo tiempo del sustento que podría obtener del contacto directo con la naturaleza. Según la leyenda griega, el gigante Anteo sólo conservaba su fuerza mientras se hallaba en contacto directo con la tierra, por lo que Hércules logró vencerle con rapidez al atacarle cuando el gigante tenía ambos pies levantados del suelo. Dado que el hombre pertenece aún a la tierra, también él pierde atributos esenciales a su supervivencia cuando permite que la tecnología le disocie completamente de su entorno natural.

No obstante, el vínculo que une al hombre con la naturaleza no implica que la calidad de la vida humana esté fatalmente unida a un orden de cosas inalterable. Tanto la naturaleza humana como la de su entorno poseen múltiples capacidades potenciales que el hombre puede descubrir y utilizar a su gusto. Hay en la mente humana una prefiguración de la realidad, una imaginería interior de la naturaleza que denominaríamos “paisaje interior”. Este “paisaje” determina en gran medida el modo como el hombre transforma objetos y paisajes en creaciones que son fieles tanto a la naturaleza de ellos como a la propia naturaleza humana.

Si se supiera más de la naturaleza y del hombre, podrían revelarse e incorporarse a la vida humana muchos aspectos ocultos del mundo natural. Ello podría mejorar la calidad del medio ambiente y de la vida humana. La superficie de la Tierra puede sufrir profundas alteraciones sin ser profanada y sin reducir su aptitud para la vida; y también el hombre, puede sufrir cambios capaces de enriquecer su humanidad.

El desarrollo ininterrumpido de la civilización depende de que se descubran las cualidades ocultas de la naturaleza tanto humana como externa y que estas se integren en nuevas estructuras sociales viables. La prueba real de nuestra capacidad científica y tecnológica será nuestro éxito, primero en descubrir estos atributos ocultos y después en manipularlos de forma que engrandezcan la vida humana.

Esta complementariedad se ha descrito como aquel orden que las partes encajan en un todo y que el todo requiere de las partes. La justificación de esta filosofía es que el Cosmos en un organismo gigantesco que evoluciona según leyes que son válidas universalmente y que, por lo tanto, generan una armonía universal. La ley fundamental de la ecología es que cada cosa está relacionada con todas las demás. En el curso de la historia, los hombres han tratado de expresar esta ley en las grandes religiones e incluso en algunas herejías. En la época medieval, la Hermandad del Espíritu Libre basaba sus creencias en que “Dios es inmanente en todo; si experimentamos la presencia de Dios en nosotros mismos, nos convertimos en Espíritus Libres y volvemos al Jardín del Edén.”

Los diversos microcosmos o ecosistemas con los que el hombre se relaciona son, pues, sus propias creaciones mentales, ya que la forma y el tamaño de éstos dependen de las características y limitaciones de sus sentidos y de su sistema de conceptos. El “espíritu” o “genio” de un lugar, de una criatura o de un objeto, es la percepción de cierta faceta de la naturaleza por parte del dios que el observador humano alberga en su interior.

Continuará en la Circular de Diciembre.

 

 

 

 

EL MAGNETISMO.-

El magnetismo es algo que puede ser desperdiciado, perdido y puede tornarse ineficaz. Cuando una persona ejerce con soberbia el magnetismo que posee, lo hace ineficaz, como también cuando lo utiliza exageradamente. El magnetismo puede ser desgastado si no se tiene fuerza y control para mantenerlo. Muchos poseen un gran magnetismo de una u otra forma, pero desconociendo lo que es, lo pierden a cada momento del día. Como se necesita de un cofre para guardar un tesoro así se debe conocer la llave que controla cualquier tipo de magnetismo.

El magnetismo puede ser mal empleado de dos maneras. Una persona poseedora de algún magnetismo, sin notarlo, puede ser robada por otra persona que lo hace conscientemente o inconscientemente. ¿Cómo puede una persona saber cuándo roba consciente o inconscientemente a otra? Cuando ve que las personas no quieren escucharla, cuando percibe que nadie quiere quedar con ella mucho tiempo y sienten que están huyendo de su presencia, ha de saber que roba inconscientemente el magnetismo de esas personas, y esa es la razón de que la eviten. El magnetismo también puede ser perdido por falta de regularidad en la vida, por falta de consciencia y desconocimiento de cómo conservarlo. Estando consciente de su magnetismo la persona lo desarrolla; usándolo con presunción, lo pierde. Siendo inconsciente de su magnetismo la persona retiene su encanto pero lo desarrolla lentamente sin saberlo.

El magnetismo es una sustancia de la vida, un espíritu vivo. Tiene una ciencia especial. Cuanto más conocemos la ciencia del magnetismo, más seremos capaces de evaluarlo, mantenerlo y utilizarlo de la mejor manera posible. La acción desarrolla el magnetismo y el reposo lo controla, es por eso que las personas muy activas desarrollan su propio magnetismo, pero son incapaces de conservarlo. Lo captamos con una mano y lo expulsamos con la otra, no quedándonos nada para guardar. Es como ganar dinero por un lado, gastarlo por otro y estar siempre sin él.

Es necesario un esfuerzo continuo para controlar el magnetismo, pudiendo ser gobernado por medio de una cierta dosis de reserva, pero existen dos cosas a considerar: el exceso de reserva cierra las puertas a su evolución, así como el trabajo en exceso lleva al hombre al agotamiento, mientras que el trabajo moderado desarrolla su sistema muscular. Lo mismo sucede con el magnetismo cuando es usado continuamente hasta gastarlo, pero cuando no es utilizado más de lo necesario para que sea cultivado, permanece en la cantidad apropiada.

El magnetismo de la palabra es cultivado por el diálogo, pero lo controlamos por el silencio. Una persona habladora puede ser interesante durante algún tiempo, pero después pierde su magnetismo. Lo desperdicia hablando precipitadamente. Se puede perder también magnetismo hablando demasiado bajo o con demasiado énfasis, o con un exagerado timbre de voz. El magnetismo es perdido por las expresiones desnaturalizadas. Cuando un pastor llama sus reses con voz muy alta, esto para ellos es cosa natural. No pierde su magnetismo, al contrario, lo desarrolla, porque ese timbre de voz le es natural. Pero, si un abogado fuera el campo a llamar una vaca con el mismo tono de voz, ciertamente perderá su magnetismo y la vaca, posiblemente, no atenderá su llamada.

Un orador encuentra dificultades cuando necesita hablar en tono muy alto, porque habla mejor con su tono de voz natural. Es desagradable si tuviera que hablar en una sala mucho mayor de la que está acostumbrado, porque si tuviera que usar un timbre voz fuera de la natural que le es propio, quedará con molestia y así no podrá crear en su auditorio el efecto deseado. Sin duda, si está acostumbrado desde hace tiempo a hablar para grandes audiencias, su voz ya está desarrollada y se ha hecho para él un acto natural, pero si ese no fuera el caso, toda su inspiración y poder se desvanecerá.

Una persona meditativa desarrolla su magnetismo por medio del pensamiento, pero lo pierde cuando está demasiado ansiosa para transmitirlo. Hay personas que antes de pensar en cosa alguna están con ansias para dialogar y de esta manera, en vez de crear una fuerza magnética, la destruyen. El magnetismo del sentimiento es también poderoso. Su poder es tan grande que no hay palabra para explicarlo, pero demasiadas expresiones de sentimientos dejan escapar el magnetismo. Somos atraídos por una persona bondadosa y escapamos de personas que están siempre derramando lágrimas.

El magnetismo espiritual es más valioso que todos los magnetismos, porque es el magnetismo del alma. Después que la persona comienza a mostrar su lamparita, aunque ella ilumine espléndidamente, el aceite comienza a extinguirse y la luz se hace poco visible. Es una tendencia humana: un pequeño estímulo espiritual da al hombre una voluntad de mostrarlo y después que él expresa ampliamente su despertar espiritual en forma de palabras y hechos, pierde el magnetismo, porque éste no había sido completado, no estaba preparado. Es como si un trozo de carbón antes de convertirse en diamante comenzara a brillar. Permanecería siempre como carbón y jamás podría ser una piedra preciosa. El misterio es que el magnetismo se desarrollo con el uso y se controla por la reserva que hacemos de él. Es necesario conocer el equilibrio correcto entre cómo desarrollarlo y cómo preservarlo.

No es verdad que unas pocas personas sean capaces de tener magnetismo. Todos tenemos cierto tipo de magnetismo. Tampoco es verdad que existan personas que no cultivan su magnetismo. El mero hecho de una persona estar viva significa que desarrolla un magnetismo. Pero es verdad que no todos pueden controlar el magnetismo y realmente son pocos los que lo controlan. La pérdida del magnetismo es más dolorosa que la pérdida de las riquezas, pues no existe tesoro en la Tierra que pueda serle comparado.

Por medio de la iniciación dada por un Maestro al discípulo, él recibe un magnetismo: el alma del discípulo es cargada con una nueva batería. Si el discípulo sabe cómo conservar el magnetismo, cómo mantenerlo sin desperdiciarlo, será como la levadura que nunca se deteriora y vive muchísimos años. Todos los ejercicios o prácticas dadas por el Maestro para guiar a su discípulo en el camino espiritual producen un magnetismo especial. No existe ninguna ocupación, ningún interés en el mundo que tenga tanto que ver con el magnetismo como andar por un camino espiritual. El poder con el cual se progresa en el camino espiritual es el poder del magnetismo y la velocidad en el avance de tal camino depende del poder del magnetismo.

El magnetismo espiritual es el mejor y más fidedigno. Su naturaleza es curativa y poderosa. Ese magnetismo surge con el desdoblamiento del alma, lo que significa que el alma cubierta por muchos velos es desvelada a través del proceso de la meditación y desde ese momento el alma comienza a brillar como la llama dentro de la lámpara, que esparce luz e irradia calor, para que todos los que están a su alrededor puedan sentirla.

De la misma manera, una individualidad espiritual comienza a irradiar luz original del alma, dando luz y vida. Cuando Jesús el Cristo nos invitó a beber su sangre y comer su carne, quiso decir que el magnetismo espiritual dado por la individuales espirituales en forma de bendición, en forma de oraciones, por medio de sus presencias y de la atmósfera que irradian, debe ser nuestro sustento y alimento de nuestra alma.

El camino espiritual es un camino vivo, porque el magnetismo del camino espiritual es vida.

Continuará en la Circular de Diciembre.

                                   

 

 

 

 

 

 

maestro tibetano, revista alcorac

 

 

 

LIBROS ON LINE

Salvador Navarro Zamorano

 

 

 

Kábala

Integración y Evolución

Enseñanza de Jesús de Nazareth y Grandes Religiones

Aforismos

Reflexiones

Segundo Nacimiento

PROSAS LIBRES

Aforismos (LIBRO COMPLETO)

El Templo de la Luz

Rumbo a la Eternidad

La Busqueda del Ser

Una Escuela de Misterios

 

 

 

Enlaces de Interés

 

 

Revista Alcorac

Fuego Cósmico

Entrevista con las hadas

La Cueva de los Cuentos

Diccionario Esotérico

Filosofia del Arte

Como ser Don Quijote en el siglo XXI

CUENTOS DE ALMAS Y AMOR

NUEVA NARRATIVA

MONÓLOGO DE UN HOMBRE DIOS

DESECHOS URBANOS

EL CAMINO DEL MAGO

CRÓNICAS

REFLEXIONES_LIBRO

MANUAL DEL MAESTRO

HOMBRES Y DIOSES

LOS BUSCADORS DE LA VERDAD

NUEVA NARRATIVA 2

ORBISALBUM

 

 

 

 

 

 

OBRA LITERARIA DE D. SALVADOR NAVARRO ZAMORANO

 

Entre el silencio y los sueños

(poemas)

Cuando aún es la noche

(poemas)

Isla sonora

(poemas)

Sexo. La energía básica 

(ensayo)

El sermón de la montaña

(espiritualismo)

Integración y evolución

(didáctico)

33 meditaciones en Cristo 

(mística)

Rumbo a la Eternidad 

(esotérico)

La búsqueda del Ser

(esotérico)

El cuerpo de Luz 

(esotérico)

Los arcanos menores del Tarot 

(cartomancia)

Eva. Desnudo de un mito

(ensayo)

Tres estudios de mujer

(psicológico)

Misterios revelados de la Kábala 

(mística)

Los 32 Caminos del Árbol de la Vida

(mística)

Reflexiones. La vida y los sueños  

(ensayo)

Enseñanzas de un Maestro ignorado

(ensayo)

Proceso a la espiritualidad

(ensayo)

Manual del discípulo 

(didáctico)

Seducción y otros ensayos

(ensayos)

Experiencias de amor

(místico)

Las estaciones del amor

(filosófico)

Sobre la vida y la muerte

(filosófico)

Prosas últimas  

(pensamientos en prosa)

Aforismos místicos y literarios

(aforismos)

Lecciones de una Escuela de Misterios

(didáctico)

Monólogo de un hombre-dios

(ensayo)

Cuentos de almas y amor

(cuentos)

Nueva Narrativa (Narraciones y poemas)
Desechos Urbanos (Narraciones )
Ensayo para una sola voz VOL 1 (Ensayo )
En el principio fue la magia VOL 2 (Ensayo )
La puerta de los dioses VOL3 (Ensayo )
La memoria del tiempo (Narraciones )
El camino del Mago (Ensayo )
Crónicas (Ensayo )
Hombres y Dioses Egipto (Ensayo)
Hombres y Dioses Mediterráneo (Ensayo)
El libro del Maestro (Ensayo)
Los Buscadores de la Verdad (Ensayo)
Nueva Narrativa Vol. 2 (Narraciones)
Lecciones de cosas (Ensayo)
   

 

 

maestro tibetano, www.maestrotibetano.es

MAESTRO TIBETANO

 

maestro tibetano, revista alcorac

Orbisalbum

maestro tibetano, revista alcorac

 

 

 

 

 

la cueva de los cuentos

La Cueva de los Cuentos

 

la cueva de los cuentos

 

CONTACTO CON EL EDITOR DE LA WEB:

orbisalbum@gmail.com